El plan de estudios se estructura en tres áreas y cuatro ejes integradores, a partir del enfoque sistémico de Álvarez de Sayas (1989) que es concebido como un plan integral para el proceso de formación de posgraduantes. Constituye, la expresión explícita, en principio, de las exigencias que las condiciones sociohistóricas concretas plantean a la educación y, en segundo lugar, de las formas en que los componentes del sistema objetivo-contenido-método rigen a los procesos educativos para formar cuadros que satisfagan esas exigencias.

 

 

Las unidades de aprendizaje en función de cada área de conocimiento, se esquematizan de la siguiente manera: